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Tengo la piel suave dentro de mi baño de espuma, me salpico ¡me río!. Mi pececillo rojo en de mi baño de espuma, lo arropo y le digo: No tengo problemas, Me dejo llevar, Ningún malestar, Me dejo llevar, El agua en que me baño eso es lo importante, bien cómoda, a mi aire.
Tengo la piel suave dentro de mi baño de espuma, estoy al amparo de las brusquedades. Todo es delicioso sobre el blanco lecho, hago la lista de cosas que me fastidian:
Estoy harta de aquellos que lloran de los que van a dos por hora que se lamentan y se obsesionan sobre la idea de una idea fija Estoy harta de esos gruñones extremistas de todo o nada, que ven la vida solo en negativo que me aconsejan hipócritamente. Estoy harta de la hermana mayor que gime y llora harta de la lluvia, de los calabacines que me hacen arrojar sobre la cama Estoy harta de esos cínicos en los prados y matorrales también me harto de estar harta.
Tengo la piel suave Dentro de mi baño de espuma, sin movimientos bruscos, me relajo, descanso en mi estado fluido, cómo ahí estar es lo difícil.
Estoy harta de aquellos que lloran de los que van a dos por hora que se lamentan y se obsesionan sobre la idea de una idea fija Estoy harta de esos gruñones extremistas de todo o nada, que ven la vida solo en negativo que me aconsejan hipócritamente. Estoy harta de la hermana mayor que gime y llora harta de la lluvia, de los calabacines que me hacen arrojar sobre la cama Estoy harta de esos cínicos, en los prados y matorrales también me harto de estar harta. |